jueves, 25 de junio de 2009

PRESENTACIÓN DE LOS INVISIBLES DE KOLDA



El próximo martes 7 de julio a las 20.00 horas, presento mi segundo libro en Madrid. Se llama Los Invisibles de Kolda (http://www.edicionespeninsula.com/es/llibre/los-invisibles-de-kolda_11090.html) y pretende ser un humilde homenaje a los miles de inmigrantes que han fallecido entre África y Canarias en los últimos diez años, exactamente desde que el 24 de julio de 1999 naufragara la primera patera junto a las Islas.

El verano pasado, Magec Montesdeoca y yo nos fuimos a Senegal a investigar la peor tragedia de la inmigración clandestina hacia España, el naufragio de un cayuco con 160 personas a bordo, que pasó casi desapercibida para la opinión pública española y que los propios gobiernos insistían en negar. Todos los chicos murieron en el mar y todos ellos procedían de la misma región, Kolda, en el sur de Senegal.

El libro es una reconstrucción de aquellos hechos gracias a los testimonios de familiares y amigos, tanto en África como en España, pero también se recogen otras historias olvidadas de la inmigración clandestina. En suma, pretende ser un homenaje a los miles de muertos que se ha cobrado ya esta frontera y un intento por devolverles la dignidad y la identidad, algo que a nadie parece interesar.

La presentación será el martes 7 a las 20.00 horas en la iglesia de Entrevías (Madrid), más conocida como la "parroquia roja", un lugar emblemático por su rebeldía ante un sistema que margina a los más débiles y, especialmente, por su implicación en las redes de apoyo a los inmigrantes sin papeles. El presentador será el cura Javier Baeza (el enlace a su blog lo tienen en este mismo blog) y allí estaremos, entre otros, Magec (que ha hecho unas fotografías maravillosas, como la de la portada, esa madre con esa mirada), Abdoulaye Diallo (amigo de Kolda que viene desde Senegal sólo para la presentación) y yo mismo.

Sabemos que la fecha es mala (Madrid, julio, calor, etc), pero esperamos contar con todos los amigos y amigas a quienes todavía les revuelve la injusticia y la insolidaridad de este nuestro mundo.

martes, 23 de junio de 2009

QUEMAR LO VIEJO POR SAN JUAN

Desde mi azotea, ayer, pude ver unas cuantas. Como es preceptivo, las hogueras de San Juan, repartidas por toda la Isla, ardieron para quemar todo lo viejo y dejar paso a lo nuevo.

Por lo demás, lo de siempre. Hace unas pocas horas hubo redada en el poblado de rumanos de Cañada Real (Madrid). La policía tomó literalmente el barrio para detener a 26 personas y llevárselos a comisaría por robar el cobre de los tendidos telefónicos con el que Telefónica sigue engordando sus bolsillos. Y en la Cañada, siguen sin agua, sin luz, sin nada porque ser pobre y ser rumano en este país es como estar fuera de la ley por nacimiento.

Algunos cientos de kilómetros más al norte, en la muy europea ciudad de Barcelona, un joven ecuatoriano, apenas 20 años, apareció ahorcado en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía. Al parecer, se colgó con su propia camiseta. Tenía varios antecedentes por robo, pero el arresto tuvo que ver con el hecho de que no tenía papeles para residir legalmente en España. Una falta administrativa, una detención injusta, un final demasiado triste.

Más al sur, las pateras. Tras el triunfalismo de los últimos meses, “nuestras medidas han logrado acabar con la inmigración clandestina”, decían algunos por los corrillos, seis embarcaciones venidas de África plantaron sus reales en las playas del sur peninsular y Lanzarote. La misma historia de siempre. Jóvenes marroquíes o subsaharianos desesperados que se lanzan a la aventura para encontrarse con la misma respuesta de siempre. Que no, que tiene usted que volver por donde vino, que aquí ya no lo queremos.

Mientras tanto, en Barajas, a un inmigrante senegalés lo amarran como si fuera un cerdo, pies y manos por la espalda, y tras pisarlo y patearlo lo arrojan dentro de una furgoneta. Un compatriota lo graba todo desde la terminal y cuelga el vídeo en Internet. Pásense por youtube o más abajo en este mismo blog y vean cómo expulsa la Policía española, cómo respeta los derechos de la gente. Si fuera un español ya habrían rodado cabezas. Pero como es un negro, resulta que actuaron poco menos que en defensa propia.

Y yo pienso que a lo mejor un año de estos las hogueras de San Juan deberían convertir en cenizas, de verdad, todo lo viejo y desechable de nuestro mundo miserable y ojalá que ese año podamos tener un pensamiento limpio y una mirada nueva y comprensiva hacia los demás y sus circunstancias. Este año, de momento, toca seguir aguantando.

jueves, 18 de junio de 2009

UNA BÁRBARA EXPULSIÓN



Este vídeo fue grabado hace unos días en el Aeropuerto de Madrid y muestra los malos tratos a que es sometido un inmigrante senegalés cuando iba a ser expulsado. Sin palabras.

martes, 16 de junio de 2009

EL ALCALDE LOWN


Se llama J.W. Lown. Era, hasta hace poco más de un mes, el alcalde de una conservadora ciudad de unos 100.000 habitantes situada en Texas (Estados Unidos) llamada San Angelo. La gente lo quería porque este republicano de 32 años era honesto, trabajador y un magnífico gestor. De hecho, el pasado 9 de mayo revalidó su mayoría absoluta con un 89% de los votos. Sin embargo, decidió no presentarse a su toma de posesión y arrojar por la borda una prometedora carrera política.

¿La razón? J.W. Lown se había fugado a Méjico para vivir su historia de amor. Resulta que el alcalde se había enamorado de otro hombre, un mexicano, un inmigrante sin papeles que cursaba sus estudios universitarios en los Estados Unidos. Desde allí, desde Méjico, anunció a sus vecinos su decisión. “Si me hubiera quedado y dado la espalda al amor”, dijo, “me habría arrepentido toda mi vida”. El problema es que era incompatible ser alcalde y, a la misma vez, compartir su existencia con otro hombre que, para colmo, carecía de papeles para residir legalmente en Estados Unidos.

Hace tiempo que esta fascinante historia de amor y renuncia me estaba rondando por la cabeza. Sin embargo, no me había animado a reflexionar en voz alta sobre ella hasta ahora mismo, en la semana en que celebramos el Día Mundial del Refugiado. Lown, con su valentía, nos muestra un cachito del mundo en que vivimos, cada vez más plural, más mestizo, más revuelto, un universo cambiante que no todos acaban por aceptar. Ahora no se sabe muy bien quién es el emigrante o quién es el expulsado, si el joven ex alcalde Lown o su más joven todavía novio indocumentado.

En el fondo, y según sus propias palabras, lo que Lown vio incompatible fue mantenerse en el puesto de alcalde y, a la vez, ayudar a un sin papeles. Esto también sería incompatible en España en este momento. De hecho, la nueva Ley de Extranjería que promueve nuestro Gobierno pretende penar la hospitalidad, es decir, que si alguno de ustedes es sorprendido dando acogida a un inmigrante irregular, que se amarre los machos, porque les caerá encima todo el peso de la ley. Ser buenas personas, penado por la norma. Lo que nos faltaba.

Este es el mundo que algunos están construyendo. Un mundo en el que millones de personas se están moviendo de un lado para otro por mil causas que van desde el hambre hasta el amor, pasando por la falta de horizontes, la miseria, el cambio climático, la guerra, la explotación de los recursos o la desesperanza. Y, sin embargo, en los países más ricos despreciamos a todos esos que vienen del otro lado, los detenemos, los encarcelamos, los mandamos de vuelta a sus países o los condenamos a vagar sin papeles para que no les quede más salida que vender CDs en la calle y así poder volver a detenerlos, encarcelarlos y tener una nueva oportunidad de subirlos a la fuerza en un avión y mandarlos de vuelta a su país. Y vuelta a empezar.

Y casi nunca nos damos cuenta que bajo esa categoría general de “inmigrante sin papeles” que nos hemos montado en la cabeza hay personas con ilusiones y esperanzas. Y que muchos de ellos vienen huyendo de horrores que no podemos ni imaginar, horrores a veces creados por nosotros mismos desde nuestra plácida Europa.

Sin embargo, al mismo tiempo, hay otro universo que emerge. El mundo de quienes creen que otro mundo es posible. Lo fabrican a diario los hacedores de sueños, los que luchan contra la destrucción del Planeta y quienes creen con firmeza en los valores positivos del ser humano, que también los hay. Porque quizás sólo haya una cosa que nos pueda salvar de nosotros mismos y ese algo sea la fuerza invisible e imparable que movió a J.W. Lown a marcharse a Méjico con su novio y despreciar su acomodado estatus. Es la misma fuerza que mueve a cientos de miles de personas a intentar cambiar esa antigua forma de ver el mundo lleno de fronteras y de ombliguismos absurdos. Vale la pena intentarlo.

viernes, 12 de junio de 2009

TRAVESÍA POR LA DIGNIDAD DE LOS MIGRANTES





























EL DOMINGO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA LLEGAN AL MUELLE DEPORTIVO

La Red Estatal por los Derechos de los y las Personas Inmigrantes (REDI), quiere hacerse oír en la cumbre por la inmigración que celebrarán el próximo lunes 15 de junio en Gran Canaria los gobierno Nacional y Autonómico.

La Red, que reúne a mas centenar de organizaciones de inmigrantes de todo el país, no se conforma con el hecho de que sea el Estado en exclusiva el que determine las medidas que se deben adoptar para combatir el tráfico de personas sin papeles, conocidos como ilegales, al considerar que éste debe conocer antes las propuestas que surjan de las personas y colectivos interesados.

Siempre las medidas han resultado represivas, atentatorias contra el derecho inalienable que tiene el ser humano de desarrollar donde mejor pueda, su proyecto de vida, el suyo y el de sus familiares.

“No se trata de una protesta sino de una propuesta”, aclaró Alberto Cerón, uno de los 8 inmigrantes que se embarcarán el próximo viernes 12 en Lanzarote para emprender una travesía que surcará en tres días las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canarias para llegar el lunes a la isla capitalina para coincidir con la cumbre Zapatero y Rivero y sus respectivos gabinetes.

UNA PATERA

En principio la REDI- Canarias, principal promotora de esta idea, había pensado en utilizar una patera, símbolo, tristemente célebre de las personas que desde el África se movilizan con destino a las costas canarias, en busca de un trabajo y una mejor forma de vida, aunque el intento les cueste a muchos la vida. Al no conseguir una embarcación de esa categoría optó por una privada, autogestionada entre sus simpatizantes, rebautizarla con el nombre de Libertad y adecuarla para esta campaña.

LA TRAVESÍA

Con la zarpada de “libertad,” desde Lanzarote, rumbo la isla de Gran Canaria, pasando por Fuerteventura, realizando en cada parada actividades en Pro de la difusión de las causas y consecuencias propias de las leyes de inmigración en España y Europa.

La 1ª Travesía por la dignidad de las personas migrantes”, es un medio y modo de invitar al pueblo y sus dirigentes sociales, a realizar la reflexión seria, profunda, de manera sencilla a fin de asumir entre tod@s la responsabilidad en la construcción de un mundo mejor.

Geográficamente se sitúa la 1ª Travesía por la dignidad de las personas migrantes”, en las islas Canarias del estado Español. Con la aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación e información, el evento también de manera virtual en la red, navegara en la red de redes convirtiéndose en el mediano plazo en una travesía global.

Desde la misma embarcación y desde las sedes de las ONG que hacen parte de la REDI se emitirán comunicados permanentes a la opinión pública global, a la vez que se promoverán medios para el intercambio en tiempo real con otras organizaciones o comunidades afines al objeto de la Travesía; de experiencias, ideas y proyectos, a manera de rizoma, más que de red; construyendo un equipo sobre la base del sentido común, comprometido con la defensa de los derechos humanos, en este caso, los de las personas migrantes.

CUMBRE ZAPATERO- RIVERO

Cerón explicó que la cumbre Zapatero- Rivero se realiza sin haber escuchado ni a los y las protagonistas de los movimientos migratorios ni a la sociedad civil de canarias.

Creemos que es importante que nos hagamos oír, haciendo propuestas en positivo sobre los temas que previsiblemente se abordaran en la misma.


Por estas razones desde REDI Canarias nos hemos propuesto realizar una Cumbre previa en la que participen todas las organizaciones, que así lo deseen, tanto de personas inmigrantes como aquellas solidarios con los intereses de las mismas.

No se trata de un encuentro de protesta sino de propuestas. Daremos a conocer a quienes gobiernan que desde la sociedad civil también surgen propuestas y alternativas políticas a los temas migratorios y que queremos que nuestra voz sea oída y tenida en cuenta. Para ello convocamos a todas las organizaciones políticas, sindicales, vecinales, sociales, de inmigrantes a participar en el encuentro que realizaremos el próximo día 14 de junio, durante todo el día con los siguientes ejes temáticos:

- Reforma de la Ley de Extranjería y CIEs
- Menores extranjeros no acompañados
- Canarias como frontera: El papel del Frontex.
- Inmigración y género
- Relaciones Canarias/África

miércoles, 3 de junio de 2009

GÉNOVA, MI MUSO

Alguien por estos lares debería ser generoso y darle un par de consejos a la gente de nuestro Gobierno canario, en especial ese de “si no puedes mejorar el silencio, cállate”, porque mira que se empeñan en hacer el ridículo y claro, luego no hay gabinete de prensa y comunicación que pueda arreglarlo por la vía del comunicado amable. Lo digo porque estaba ayer escuchando la radio mientras preparaba unos calamares en salsa y casi salgo corriendo a ahorcarme con un rejo larguísimo cuando irrumpió en mi cocina por la vía de las ondas el simpar Alberto Génova, el que lleva la cosa de los parados, para decir, entre otras lindezas, que las altas tasas de desempleo en las Islas son “culpa de todos”, aseveró mi hombre, y en especial del crecimiento demográfico.

La cosa viene porque ayer se hicieron públicas las cifras para toda España y resulta que Canarias es una de las tres comunidades donde el paro ha seguido creciendo frente a las otras regiones, donde descendió. Y como tocaba ponerle el micrófono al tal Génova, pues este lumbreras, ni corto ni perezoso, volvió a sacar del baúl donde guarda el timple y el fajín de las romerías el manido argumento de que somos unas islas paradisíacas en medio del mar y que por eso todos los habitantes del Planeta quieren venir a vivir aquí y tenemos que protegernos ante tamaña invasión.

La boutade de Alberto Génova, al que desde ya designo mi nuevo muso inspirador, podría pasar como una frivolidad más en un lugar donde hace tiempo que se ha superado el índice de falacias y de cachanchanadas por minuto. “Otra chorrada más” y pasamos la página, podía ser una opción. Sin embargo, soy bastante consciente, y seguro que este hombre también, del cabreo que tienen miles de personas en Canarias que quieren trabajar, rectifico, que están desesperados por trabajar, y no pueden. Y la hipoteca, que se te echa encima como un perro rabioso. Y los gastos del cole de los niños y la comida y la luz y el agua y hasta el regalo de cumpleaños que resulta que ya no le puedes hacer a la parienta. Eso jode.

Por eso, las palabras de Génova son tan graves. Primero, porque son falsas. No es verdad que Canarias esté por encima en crecimiento demográfico respecto a otras comunidades donde sí que ha bajado el paro. No es verdad. Los dirigentes de Coalición Canaria llevan tanto tiempo asiéndose a esta idea simplona que, en medio del naufragio, no van a soltar el madero. Lo usan para todo, para las listas de espera, el fracaso escolar y hasta para la falta de aparcamiento en las ciudades. Lo dicen, pero no sacan los datos comparados porque entonces el quiosco ideológico se les viene abajo.

Y en segundo lugar, las palabras del director del Servicio Canario de Empleo son graves porque caen en medio del enfado generalizado de miles de canarios que cuando estén en la cola del paro y vean a una persona venida de fuera ya tendrán un Judas al que echarle el muerto. Me imagino que en su traca final de “el paro es culpa de toda la sociedad” no estaba pensando en los propios parados, extranjeros o locales, porque entonces ya no sabría si cortarme las venas o dejármelas largas. Si es que hay gente que habla porque el aire es gratis. Al menos de momento.

miércoles, 27 de mayo de 2009

EL AAIÚN, CIUDAD OCUPADA



Se llama Hayat Erguibi. Tiene 19 años y vive en la ciudad ocupada de El Aaiún. El pasado 21 de febrero varios policías marroquíes la detuvieron, le taparon los ojos con un trapo sucio y la llevaron hasta algún lugar en el desierto. Le quitaron la ropa, la violaron en repetidas ocasiones, le golpearon con toallas mojadas y le hicieron fotos totalmente desnuda. Su supuesto delito era hacer pintadas en el barrio de Matalah y participar en manifestaciones a favor de la independencia del Sahara Occidental.

La acusación contra Salek Assaidii, de 23 años, era muy parecida. A él lo llevaron hasta una comisaría, le quitaron la camiseta y le obligaron a acostarse en el suelo boca abajo. Entonces, le rociaron con gasolina y con un mechero le prendieron fuego. Ahora tiene graves secuelas psicológicas, quemaduras por todo su cuerpo y cojea ostensiblemente.

El lunes por la tarde estuve sentado con ambos en una casa de El Aaiún mientras varios policías marroquíes nos vigilaban desde fuera. Pero Hayat y Salek no tenían miedo. Durante los últimos cuatro años han sufrido en sus propios cuerpos una violencia tan salvaje que ya nada ni nadie podrán callarles. “Marruecos piensa que nos doblegará con torturas y violaciones”, dice Hayat, “pero es todo lo contrario. Cada golpe nos da nuevas fuerzas y nuevas razones para seguir adelante”.

Estas dos historias no son excepcionales. En el Sahara ocupado hay más chicas violadas, más agresiones, más palizas de las que caben en este artículo. En los tres días que he pasado en El Aaiún junto a una delegación del movimiento solidario español he podido hablar con personas que han pasado hasta quince años desaparecidas sin nada que se parezca a un juicio justo en distintas cárceles marroquíes, con padres que hoy en día no saben dónde están sus hijos desde hace años, con activistas de Derechos Humanos que sufren la vigilancia y la amenaza permanente.

Hace cuatro años comenzó la Intifada en los territorios ocupados. Los saharauis quieren ejercer su derecho a decidir sobre su futuro, el mismo derecho que la legalidad internacional reconoce y que Marruecos bloquea una y otra vez, en una constante burla al resto del mundo. Cuatro años después, la Intifada prosigue en unas condiciones dificilísimas. Hay manifestaciones, encierros, presos en huelga de hambre, pintadas; pero a cada acto de protesta le sigue una brutal represión.

Todo esto está ocurriendo a 200 kilómetros de nuestro tranquilo Paraíso. Mientras nosotros nos enredamos con corruptelas, pelotazos urbanísticos y el juego banal de la política doméstica, a esa corta distancia los ojos de miles de personas que viven asfixiadas bajo la violencia física, las torturas y el miedo nos miran y nos interrogan. ¿Y ustedes, ante esta terrible violación de los Derechos Humanos, qué están haciendo? La respuesta, de momento, es bastante triste. Mirar para otro lado.

sábado, 9 de mayo de 2009

UNA VOZ IMPRESCINDIBLE



Ahí lo tienen. Limpito, afeitadito, bien vestido de chaqueta y corbata y saludando a la Infanta el día que le concedieron la Medalla de Oro de Cruz Roja por su labor periodística en el ámbito de la inmigración y su sensibilidad hacia este asunto. Se lo dije ayer a él mismo y ahora lo pongo en este blog. Te lo mereces, Nicolás Castellano, porque el día que no haya voces como la tuya (Cadena SER) en este país todos los invisibles del mundo serán un poco más huérfanos. Pero aún siendo esto importante, lo mejor de todo es que, debajo de esa pinta de broker neoyorquino de origen hindú, brilla una persona sencilla. Y que escondido entre los pliegues de su chaqueta, más o menos a la altura del corazón, Nico siempre lleva a sus amigos. Y yo tengo la suerte de estar entre ellos. Enhorabuena, boli, a seguir currando.

miércoles, 6 de mayo de 2009

EL REINO DE LA IMPUNIDAD



¿Se imaginan un lugar donde cada semana se producen manifestaciones y la policía carga con brutalidad y golpea y tortura a los manifestantes? ¿Me creen si les digo que en este sitio hay presos políticos en huelga de hambre ante la indiferencia oficial? ¿Y qué opinarían si, además, se produjeran violaciones, arrestos indiscriminados, registros violentos en domicilios particulares, encierros en condiciones inhumanas y, en fin, todo el despliegue brutal de una poderosa maquinaria represiva contra la población indefensa? Pues todo está ocurriendo ante los ojos del mundo a unos 100 kilómetros de Canarias, en los territorios ocupados del antiguo Sahara Occidental.

Hace unos días, Costa Rica y Uganda presentaron una solicitud ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para los soldaditos de la ONU que se encuentran en este territorio pudieran velar por el respeto a los Derechos Humanos. Sin embargo, el embajador francés vetó dicho acuerdo. Es comprensible. Los cascos azules de la MINURSO andan demasiado ocupados haciendo rallies por las dunas con los 4x4 de la ONU, pintando graffitis del tipo “John was here” sobre los grabados prehistóricos del desierto y celebrando fiestas privadas en hoteles de lujo mientras en las calles por las que ellos mismos circulan se golpea, se tortura y se reprime brutalmente cualquier intento de expresión libre de los saharauis.

No es ciencia ficción. Es la pura realidad. Pude verlo con mis propios ojos en mayo de 2005 en la ciudad ocupada de El Aaiún. Vi como machacaban a golpes al activista de Derechos Humanos Bazid Salek o cómo entraba la Policía en las casas del barrio de Matallah y arrasaba todo a su paso o los siniestros y trágicos resultados de la tortura en los cuerpos de Hamed Hmad o Brahim Numria. No es propaganda, es tan cierto y constatable como la indiferencia del mundo hacia la última de las vergüenzas internacionales heredadas de la fallida descolonización.

El intento de modificar la misión de la ONU en el Sahara para que los soldaditos puedan empezar, de verdad, a trabajar, incluía también los campamentos de refugiados de Tinduf, donde, según la propaganda marroquí, también se violan los Derechos Humanos. Sería lo más justo. Pero no ha podido ser. Y, como ha venido ocurriendo desde hace treinta años, el reino de Marruecos ya se ha alegrado oficialmente de que un manto de olvido y oscuridad siga tapando lo que ocurre en el Sahara.

Y a todas estas, España, antigua potencia colonizadora, mantiene un vergonzoso silencio para no molestar. Pero no se preocupen. Llegará el día en que se abran las puertas y un aire purificador recorra las arenas de ese desierto y las calles de sus ciudades. Mucho tendrá que cambiar el mundo, pero puede hacerse. Y entonces, quienes hoy miraron para otro lado o negaron la evidencia o hicieron negocios para beneficiarse de esta situación (léase algunos empresarios canarios) tendrán que mirarse al espejo y aceptar que fueron cómplices de un silencioso y pertinaz crimen contra la dignidad del ser humano en medio de la total impunidad. Tiranías peores han caído.

(Foto: Archivo personal. Una joven tras ser golpeada durante una manifestación en El Aaiún, mayo de 2005)

jueves, 30 de abril de 2009

CORBACHO, HUMORISTA

El ministro Corbacho tiene un acreditado sentido del humor. Ayer mismo, sin ir más lejos, volvió a deleitarnos a todos con una gracieta digna del mejor "late night show". El titular de la cartera de Trabajo e Inmigración abrió esa boquita y pidió a las comunidades autónomas que fueran solidarias con Canarias y acogieran en su territorio a los menores extranjeros que saturan los centros de acogida canarios.

Habrá que investigar si Corbacho ha viajado recientemente a México y está afectado por la gripe porcina, pero me parece que todo un ministro tendría que ser un poco más serio cuando se habla de ciertos asuntos. Llevo más de dos años escuchando la misma cantinela a los ministros del ramo (Caldera y Corbacho) sin que, desde el año 2007, se haya producido un solo traslado en condiciones desde Canarias. Una de dos, o no les hacen ni puto caso (no me lo creo, sobre todo porque controlan el talonario de lo público) o no les interesa el tema más allá de hacer unas declaraciones políticamente correctas de vez en cuando.

A la irresponsabilidad del Gobierno nacional a la hora de coger el toro por los cuernos se suma la intencionada mojigatería del Gobierno canario, que tampoco está demasiado interesado en buscar soluciones de verdad para la acogida de estos chicos, en la creencia de que mejorar sus condiciones de vida es un nuevo "efecto llamada" para que sigan viniendo.

Y en medio de estas dos superpotencias del buen rollito están unos mil niños africanos acogidos en Canarias en condiciones no óptimas para su normal integración, en centros que no tienen los mínimos de habitabilidad, supersaturados y en un tris de que pase una día una desgracia. El verano está a la vuelta de la esquina y, pese a la aparente calma, los cayucos volverán. Y a bordo vendrán menores. Y entonces habrá que salir corriendo a buscar soluciones. Y todo se hará mal. Y vuelta a empezar.

Lo que Corbacho tendría que hacer es buscar soluciones de verdad ahora que no está habiendo una gran entrada de chicos y dejarse de brindis al sol.

miércoles, 22 de abril de 2009

LA LEY DE LOS HOMBRES


Viajaban en dos pequeñas embarcaciones rumbo a Europa. Habían salido de Libia diez días atrás, pero perdieron el rumbo, se les acabó la gasolina o se estropearon los motores, vaya usted a saber. El pasado jueves estaban a decenas de millas de la isla italiana de Lampedusa, cuando un carguero turco llamado Pinar los descubre en medio de su desamparo. El capitán, obligado por esa necesaria ley del mar que proclama el obligatorio rescate de cualquier naufrago, se acerca hasta ellos y los sube a bordo.

Eran 145 personas. Entre ellas había unas 35 mujeres, dos embarazadas y otra, también en estado de gestación, que falleció en algún momento de la travesía o posterior al rescate, una circunstancia aún por aclarar. Estaban realmente débiles, con síntomas de hipotermia y deshidratación. Al parecer, se les habían acabado las provisiones y estuvieron bebiendo agua del mar. Su situación era muy peligrosa.

Sin embargo, el baile empieza cuando el capitán del barco turco se pone en contacto con las autoridades de Malta e Italia. El Gobierno de Berlusconi no se quiere hacer cargo de los inmigrantes porque dice que fueron rescatados en aguas bajo competencia maltesa; por su parte, el Ejecutivo maltés plantea que deben ser desembarcados en el puerto más cercano, en este caso italiano.

Mientras se prolonga el diálogo de besugos, la situación a bordo se va deteriorando hasta el punto de que Italia se ve obligada a mandar varios médicos para comprobar qué está pasando. Los 13 tripulantes del Pinar comienzan a sufrir también problemas de salud, no hay suficientes mantas a bordo y hace mucho frío por la noche. El funeral por la chica embarazada se celebra en la cubierta en medio de un impresionante silencio.

Al final, tras cuatro largos y vergonzantes días que deberían hacernos enrojecer a todos los europeos y solo para evitar un escándalo internacional si otro de los inmigrantes moría en el barco, Italia decide aceptarlos y los desembarcan en Sicilia, desde donde, probablemente, muchos serán repatriados a sus países.

Aseguran que el capitán del Pinar, cuando reemprendió su viaje tras esta historia rocambolesca, mascullaba entre dientes que, la próxima vez, quizás pasara de largo para evitarse problemas y tantos días de retraso. “¿Para qué me preocupo tanto si luego los gobiernos se pasan la pelota unos a otros? ¿Tengo yo que rescatar a inmigrantes que, posteriormente, nadie acepta desembarcar? ¿De qué sirve la ley del mar, si al final se impone la ley de los hombres?”, dicen que se preguntaba en voz alta.

La foto es de Efe.

lunes, 20 de abril de 2009

TELPAZ Y YAYI BAYAM


El Ayuntamiento de Telde, mi ciudad, ha querido invitarme este año a dar una charla dentro del proyecto Telpaz (Telde, municipio de la paz y la solidaridad), que este año han dedicado, con buen criterio, a las migraciones. Para mí es todo un honor que cuenten conmigo para estas cosas y, encima, será algo muy especial por dos razones. En primer lugar, porque el acto, previsto para el próximo viernes 24 a partir de las 17.30 horas, se celebrará en el Instituto José Arencibia Gil, precisamente el centro donde estudié durante cuatro años (además de jugar al futbolín, cantar en una murga, empezar a fumar y fugarme de clase). Es bonito volver a estos sitios.

Pero es que, además, en esta ocasión estaré fantásticamente acompañado por Yayi Bayam Diouf. Conocí a esta mujer en Senegal allá por el año 2006. En aquel entonces, madame Yayi, quien había perdido a su hijo en un cayuco, había creado una asociación de mujeres víctimas de la inmigración clandestina en el pueblo de Thiaroye sur Mer, a pocos kilómetros de Dakar. Casi no se las conocía entonces. Hoy, por el contrario, se han convertido en una referencia. Las mujeres de Thiaroye se hicieron fuertes ante la desgracia y, pese a todas las críticas que a veces reciben, están alfabetizando y luchando para tener una segunda oportunidad en la vida.

Hace pocos meses volví a verlas en Senegal. Ya tenían una sede social y habían creado una cooperativa para fabricar muñecas que venden a turistas y periodistas que se acercan por allí. Pero lo más increíble de todo es que todavía, tres años después de la desaparición de sus hijos en el mar, sueñan con verlos regresar algún día. Como me dijeron la primera vez, "preferimos vivir con la esperanza que con el dolor".

Allí estaremos.

La foto de Yayi Bayam la sacó mi amigo el inmenso fotógrafo y mejor persona Patxi Uriz cuando estuvimos juntos en Dakar. Si pueden, no se pierdan su página web con musiquita y todo. www.patxiuriz.com

jueves, 16 de abril de 2009

SUEÑAN LAS PULGAS CON COMPRARSE UN PERRO...



Me lo manda mi amiga Inés (besos) y lo cuelgo por mi hermana que siempre está ahí y por todos los nadie del mundo. Escuchar el poema en la voz de Galeano es una auténtica gozada.

miércoles, 15 de abril de 2009

BREVE MANUAL DE LA INVISIBILIDAD

Nadie nace invisible. Esta condición se suele adquirir con el tiempo y tras un largo y penoso proceso. Al principio puede ser una extremidad, un brazo por ejemplo. Cuando te vienes a dar cuenta, una mañana temprano, te pones frente al espejo y ya no está. Luego desaparece el otro y, en el transcurrir de unas semanas, las piernas, el tronco, la cabeza y, tatatachán, he aquí un nuevo invisible.

A otros les pasa de golpe. Han estado toda la vida trabajando duro y, de repente, les ponen de patitas en la calle. Hasta ese momento, su presencia corpórea había sido advertida por todos cuantos se cruzaban en su camino, el portero, la panadera, la chica del quiosco, su jefe, sus compañeros del trabajo. Sin embargo, en un plis plas, ya nadie es capaz de verlo. Esta persona sale cada día a la calle en busca de un empleo que le permita ganarse el jornal, pero no hay nada que hacer. La gente ya ni lo esquiva.

Luego están los invisibles por contraste. Los negros, por ejemplo. Ellos llegan de lugares que, en realidad, no existen y se dedicaban hasta ahora a los trabajos más duros y peor pagados, como la agricultura o el servicio doméstico. Sin papeles, sin oportunidad de conseguirlos, muchos acababan vendiendo en los mercadillos. Veíamos las máscaras y las telas africanas, pero a ellos no. Ahora muchos se han ido o quieren irse porque el trabajo escasea. Llegan y se van. Invisibles, al fin.

Y, finalmente, hay una especie de invisible que abunda mucho últimamente. Son los pobres de solemnidad. Nadie lo sabe, pero están ahí. Junto a mi casa vive uno. Ya está jubilado, cobra unos quinientos euros de pensión y a veces lo escucho revolviendo en los contenedores. En los tiempos que corren hay mucho invisible como mi vecino. Pero no se preocupen demasiado, somos capaces de pasar a escasos centímetros de ellos y ni nos enteramos.

Hay quien dice que se está organizando una revuelta de invisibles en demanda de sus derechos inherentes a toda persona, sea cual sea su composición molecular. Que amenazan con echarse a la calle y colapsar las ciudades. Pero yo no me lo creo. Quizás por un mágico conjuro podamos verlos ese día y ponerles un poco de atención. Pero al día siguiente volverán a desaparecer. Es lo que tiene la invisibilidad, que tiende a ser irreversible.

miércoles, 8 de abril de 2009

PARADOS EN EL LODAZAL DE LA POLÍTICA

Si aún tienen la suerte de conservar su puesto de trabajo, hagan un día esta prueba. Vayan de buena mañana a la oficina del paro más cercana a sus casas y quédense allí dentro un ratito. No les digo una hora, ni siquiera media. Con quince minutos quizás tengan suficiente. Y no se preocupen por pasar desapercibidos. Pasarán.

Miren a los ojos de la gente. Verán de todo. Habrá personas mayores que se han quedado en la calle tras veinte o treinta años de trabajo duro e intenso, hombres y mujeres a quienes les acaban de decir que ya no sirven, que no son útiles; habrá también jóvenes recién salidos de la universidad o del instituto que no encuentran el mínimo resquicio por donde colarse en eso que llaman con rimbombancia “el mercado de trabajo”; habrá mujeres con cargas familiares; vecinos con los que se cruzan en la plaza, en la panadería, en el parque donde juegan los niños.

Pero fíjense bien. Ya que han hecho el esfuerzo de abandonar el mullido sofá o la siempre dura silla de la oficina, fíjense bien, aprovechen esta inmersión en el ser humano. Vuelvan a mirar a sus caras. Olvídense de esos viejos clichés de que los parados son todos esos que no quieren trabajar, una panda de gandules que prefieren vivir del Estado antes que levantarse temprano cada día. Porque eso no es cierto. Son gente como usted y como yo.

A uno le dieron la patada en una empresa de ferralla que tuvo que cerrar; la otra se quedó embarazada, porque sí, porque tiene derecho, pero en el curro “no le renovaron”; al de más allá, licenciado, le falta experiencia; el que está sentado a su lado era cocinero en ese restaurante de la esquina que cerró hace un par de meses. Y así hasta nada menos que 240.000 historias terribles y dramáticas sólo en Canarias. Y la cifra sigue subiendo.

Y si tienen el suficiente tiempo y la suficiente pericia, aprenderán una cosa. Descubrirán que la desesperación por la falta de un empleo existe y es compañera cotidiana en el barrio, que no es un cuento para asustar o enderezar a los pibes. Observarán que la gente tiene miedo a un día más sin trabajo y pánico a ese momento fatal en que se quedarán sin los paupérrimos 900 ó 1.000 euros que cobran cada mes. Que todo eso se nota, se percibe y se huele cada vez más, porque hace apenas un año el panorama era completamente distinto.

Y, por supuesto, y ya estamos en el final del ejercicio práctico de hoy, si siguen todos estos sencillos pasos entenderán en ese instante con meridiana claridad que no hay ningún derecho a que nadie, absolutamente nadie, se dedique a meter más miedo en el cuerpo a esas 240.000 personas jugando con la idea de que les pueden hacer pagar cada vez que vayan al médico. Eso lo insinuó alguien del Gobierno canario hace unos días y sólo caben dos opciones, a cual peor. O no sabe de qué habla, malo; o ha metido a los parados y al sagrado derecho de una sanidad pública y universal en el lodazal de la lucha política y partidaria, algo sencillamente deleznable.

martes, 7 de abril de 2009

¡BONITO EJEMPLO!

A continuación, transcribo, no sin un poco de vergüenza, un artículo publicado estos días por el periódico senegalés L'Observateur. Aunque no se trataba de policías, sino guardias de seguridad contratados por una naviera española para llevar a cabo una repatriación de polizones, menudo ejemplo el que damos.

Tres policías españoles fueron detenidos, ayer, y encerrados en la prisión central de Rebeuss. Tras acompañar a jóvenes senegaleses repatriados, fueron detenidos en el Aeropuerto Léopold Sédar Senghor por la Policía especial del aeropuerto tras un robo que habían cometido en una tienda libre de impuestos.

Los tres policías incriminados habían salido del aeropuerto de Madrid el sábado 28 de marzo pasado. Escoltaban a jóvenes senegaleses que debían ser repatriados. Fue durante la noche del sábado 28 al domingo 29 de marzo cuando el avión que los transportaba llegó al aeropuerto Léopold Sédar Senghor de Dakar. De acuerdo a su misión, los tres policías, comúnmente llamados agentes escoltas, pusieron a estos jóvenes senegaleses a disposición de los agentes de la Policía especial del aeropuerto. Ellos debían regresar a España en el siguiente vuelo

Queriendo regresar con regalos “made in Senegal”, las tres escoltas entraron en una tienda libre de impuestos del aeropuerto que vende antigüedades. Allí se encontraron con una mujer y compraron algunos artículos. En el momento de pagar, le dan a la mujer un billete de euros grande. La mujer, que no quería dejar pasar tal ocasión, va en busca de moneda, dejando a los tres españoles en la tienda. Ella ignoraba que un blanco puede también ser un redomado ladrón. A su vuelta, se encuentra con la sorpresa de que los tres agentes escoltas habían hecho una razzia llevándose buena parte de sus objetos de valor. Aquello fue suficiente para que alertara a los policías senegaleses que están en el aeropuerto.

Tras una discusión, los tres ladrones son detenidos y llevados a un recinto de seguridad de la comisaría especial del aeropuerto, donde pasaron el fin de semana. Tras tomarles declaración fueron llevados al Bloque de las Islas Madeleines y aquí fueron llevados ante un sustituto del fiscal. Este último, después de haber leído el acta de investigación preliminar y haberles tomado declaración, les notificó una inculpación por robo. Conducidos a la prisión central de Rebeuss en una guagua de la Administración penitenciaria, serán juzgados mañana miércoles por el Tribunal de delitos flagrantes de Dakar.

domingo, 5 de abril de 2009

¡QUE NO SE ESCAPE LA VIRGEN!



Unos 30 inmigrantes africanos y asiáticos participarán este año en la Semana Santa de Melilla como portadores y costaleros ante la falta de fieles dispuestos a cargar sobre sus hombros con las pesadas imágenes. Los extranjeros, que no tienen papeles para permanecer legalmente en España (uy, qué fino ma quedao), están acogidos en el CETI de Melilla. Espero que la Cofradía del Cautivo, responsable de la magnífica idea, se haya asegurado de que la Policía no entre a saco en mitad de la procesión y arranque con los inmigrantes para la comisaría, en plan barrio de Lavapiés (ver vídeo más abajo). Ver a la Virgen del Rocío o al Cristo del Resucitado a toda pastilla por las calles de Melilla a hombros de estos invisibles sería algo impagable. La foto de los ensayos es de Antonio Ruiz (El País).

miércoles, 1 de abril de 2009

ASÍ SE CONSTRUYE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

El proyecto de reforma de la Ley de Extranjería que promueve el Gobierno socialista es como el túnel del miedo de las ferias de los pueblos. A medida que vas penetrando en él te vas llevando los peores sustos. Es hasta cierto punto normal que a los legos en cuestiones jurídicas nos pasen desapercibidas algunas cuestiones recogidas en este nuevo texto legal que, sin embargo, una vez analizadas, son para mear y no echar gota, como decía Confucio.

En varias ocasiones me he ocupado de la repugnancia que produce el proyecto de ley que promueven los socialistas. Se trata de un texto legal que endurece aún más las condiciones de vida que ya sufren cientos de miles de personas extranjeras en nuestro país, una iniciativa que considera un delito el mero hecho de ayudar a otra persona, que criminaliza un fenómeno tan antiguo y natural como es la emigración y que descarga todo el peso del aparato del Estado y la represión sobre los más débiles. En uno de esos artículos me refería a la ampliación a sesenta días del periodo máximo durante el cual se podría mantener encerrado a un extranjero por el mero hecho de no tener papeles.

Pues bien, resulta que la infamia es aún peor. Una amiga “invisible” del mundo de la Justicia, a la que por cierto tengo que dar las gracias, me ha alertado sobre un aspecto que a mí se me había pasado por alto. Resulta que ese periodo de sesenta días es ampliable de modo indefinido si no se puede ejecutar la orden de expulsión por causas ajenas a la Administración española. En la práctica, que se puede mantener durante meses o incluso años a una persona en ese limbo legal que son los Centros de Internamiento por, simplemente, tener caducado su permiso de residencia.

El pasado lunes, en el escenario del teatro Cuyás de Las Palmas de Gran Canaria, dos actores recién galardonados en los premios Max, Alberto San Juan y Javier Gutiérrez, tuvieron la suficiente lucidez y valentía para aprovechar ese momento de atención mediática y denunciar, entre otras cosas, que la legislación de inmigración de este Gobierno socialista se parece cada vez más a la de Aznar (la verdad, no sé si hay un insulto peor) y que no hay injusticia peor que perseguir y putear a los vendedores del top manta en aras a la defensa de unos supuestos derechos de autor. ¿Es esta la Alianza de Civilizaciones que propugna Rodríguez Zapatero? ¿Estas son sus promesas de preocuparse por los más débiles y hacer frente a los poderosos?

Cuando el actual presidente del Gobierno salió al balcón de la calle Ferraz la noche del 14 de marzo de 2004 tras ganar sus primeras elecciones, miles de jóvenes le gritaron aquello de “no nos falles”, un grito detrás del que estaban millones de españoles. Y eso es precisamente lo que está haciendo con las iniciativas adoptadas en su segunda legislatura en materia de inmigración, iniciativas reaccionarias más propias de la derecha que de un partido progresista y movidas toda ellas por el afán de retener un puñado de votos. Fallarnos a nosotros, pero, sobre todo y lo que es peor aún, fallarse a sí mismo y a sus propios principios.

viernes, 27 de marzo de 2009

MADERA DE CAYUCO

Miren que se lo veníamos diciendo desde hace tiempo. Empieza a llegar gente a España de todos los lugares del mundo y luego pasa lo que pasa. Que si un italiano, una brasileña, un marroquí, otro de Gambia, otro de España y hasta un chico que llegó en un cayuco a Canarias hace dos años y así hasta catorce personas de diez nacionalidades distintas. Y ya la tenemos liada. Se juntan, empiezan a tocar guitarra, tambores y otros instrumentos y llega un momento en que se divierten y hacen que el público baile y pase un buen rato. Y hasta graban una maqueta. Se llaman Madera de Cayuco y aquí les pongo un vídeo. Sin grandes alardes ni presupuesto, bienvenidos al futuro mestizo que ya está aquí. El problema lo tendrán ahora los cortitos de mente que quieran atribuir una nacionalidad al grupo, claro.

martes, 24 de marzo de 2009

LA HOGUERA DE LAS VANIDADES

Tenemos los periodistas cierta tendencia a pensar que nuestro oficio es el más importante del mundo, que aquellas cosas que decimos o escribimos son verdad revelada y que influyen decisivamente en el discurrir de las cosas. De hecho, en los últimos quince años he tenido ocasión de ver a famosos compañeros de profesión naufragar en su propio ego y quemarse en la hoguera de las vanidades mientras pensaban que, en realidad, estaban rescatando al mundo de las fauces de la ignorancia.

Andaba yo en cavilaciones como ésta el otro día cuando me topé, de frente y por vía televisada, con el Debate sobre el Estado de la Nacionalidad, que así es como llaman por estos lares a cuando se juntan los políticos para explicar qué andan haciendo y prometer las cosas que harán a partir de mañana. Y a resultas de este encuentro fortuito tuve que admitir que periodistas y políticos, quizás a fuerza de arrejuntarse, se parecen más de lo que unos y otros quisieran.

Ahí estaban el presidente canario, los miembros del Gobierno, los portavoces, los asesores, los secretarios, los vocales, sus señorías los diputados y toda esa maraña de beneficiados del poder interpretando su obra de teatro favorita, que es una tragicomedia. Causa risa, porque ellos realmente piensan que a la gente le interesan sus sesudas chorradas o sus insultos de baratija; pero también causa pena y dan ganas de llorar la cantidad de tiempo y dinero que invierten en la fiesta.

Mientras tanto, la vida de verdad sigue su curso, bien lejos de la sede del Parlamento y, sobre todo, de las mentes de estos señores. ¿Alguien piensa, de verdad, que a esta gente le preocupan los parados más allá de la foto oportuna o el discurso impostado? ¿O los discapacitados? ¿Y los dependientes, los inmigrantes, los menores? ¿Qué son para ellos, sino oportunidades de ganar o de perder votos, de perpetuarse en el poder, de seguir en el machito? Les oigo hablar y hablar, prometer y prometer y solo se están mirando el ombligo, ciegos por su propia vanidad.

Políticos y periodistas, ¡cuánto nos odiamos y cuánto nos parecemos sin saberlo!
 
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